Un viaje dentro de la conciencia, un ritual interno, una búsqueda de elevación, de conexión con algo más poderoso, algo que se encuentra en el más allá. Ese flotar de la mente se convierte en un lugar que gravita entre realidad y fantasía.
La experiencia consiste en una pieza audiovisual de 60 segundos diseñada para verse en gafas de realidad virtual. Implicó el desarrollo del concepto, la creación del entorno sonoro, y el modelado y la animación del paisaje y sus personajes.